El día de ayer arribaron a esta Legislatura, los responsables de ejecutar la política social en Zacatecas. Están los titulares de la Secretaría de Desarrollo Social, la Secretaría de la Mujer y la Secretaría de Educación.
Sin duda, son las dependencias más importantes por su contendido social en programas y política. Lo que allí se proyecta u omite tiene resultados que impacta a las generaciones presentes y futuras.
La política social es la parte más sensible e importante de una administración gubernamental, por su naturaleza y objetivo.
La política social no debe ser tomada con indiferencia, improvisación y menos con criterios político-electorales. La política social es una serie de programas y estrategias que tienen como fin que el estado pueda construir una sociedad cohesionada y equitativa.
En Zacatecas, la política social NO es trata como una opción para reconstruir y mejorar las condiciones de una sociedad dividida por las carencias y las desigualdades. En este rubro, esta administración ha fracasado.
Y no sólo eso, sus acciones asistencialistas son de naturaleza político-electoral ha dividido a Zacatecas. Este es el rasgo de identidad: asisten oportunistamente y excluyen a quienes no pueden tener acceso permanente a los recursos que por ley corresponden para mejorar condiciones sociales.
El informe gubernamental en lo que toca a política social es ambiguo: los temas de desarrollo social, salud, educación y atención a grupos vulnerables, son más un discurso de demagogia, que la expresión de los programas y acciones gubernamentales que tanto proyectaron como innovación para combatir la marginación social y económica de Zacatecas.
Pregonan que a través de sus políticas han brindado oportunidades que inciden en variables del desarrollo social, vivienda, servicios públicos básicos, infraestructura para el desarrollo, salud y grupos vulnerables.
Mienten cuando afirman que han reducido en 84% la situación de muy alta marginación en las localidades. Cuáles? Qué municipios? Cuál era el diagnóstico?
Mienten y engañan.
Hablan de apoyos entregados del programa insignia del gobierno federal «La cruzada contra el hambre», huertos de autoconsumo, paquetes de aves y programas de uniformes escolares etc.
No podemos hablar de política social medianamente exitosa o pro activa, cuando las cifras reales hablan de 900 mil pobres, 300 mil en pobreza alimentaria, 150 mil jóvenes que no han podido integrarse a la escuela o bien a la vida laboral. En este rubro Zacatecas tienen un déficit acumulado de 175 mil empleos, esto es que la demanda laboral que existe es muy superior tan siquiera a las proyecciones que ellos presentan.
Notemos los datos duros en Zacatecas: la población vulnerable por carencias sociales, pasó del 18% a 20.4%. Y se destaca: de 100 zacatecanos 81 carecen de certidumbre para alimentare, educarse o curarse, según estudios del Dr. Juan Manuel Padilla, docente investigador de la Unidad Académica de Economía. Esto es devastador y no lo dicen, no lo hablan, no lo analizan, lo importante es cobrar, maquillar, y enterrar el futuro de Zacatecas.
En manos de quién estamos, de ¿funcionarios profesionales? ¿fueron designados por su trayectoria, con su especialización en áreas como las que hemos mencionado?, y que han aportado con sus tesis, reflexiones y obras; por su conocimiento, soluciones a la problemática a este país o a Zacatecas.
Estamos en manos de operadores políticos que han encontrado formas para producir votos; son profesionales en la política, pero no en la administración o desarrollo de programas.
Están por su relación de complicidad y amistad no por su capacidad.
Estos son los vicios que deben de cambiar, todos debemos de contribuir a parar la supremacía de un poder por encima de los demás. Ojalá un día los funcionarios, los secretarios sean designados o ratificados por el Poder Legislativo, ojalá avancemos a un parlamentarismo como mecanismo de control y no esté presidencialismo que impulsa, consolida la complicidad y la opacidad gubernamental.
En qué momento claudicó el proyecto que movía, sumaba e ilusionaba, en qué momento sus proyectos y políticas emblema como SUMAR, y Farmacias Issstezac entre otros desaparecieron de la propaganda gubernamental como políticas públicas locales.
Hoy su informe no distingue entre los programas netamente federales o los estatales. Hace un año señalamos lo desfasado, paternalista y el carácter político-electoral de su política social. Además de altos grados de corrupción en la implementación, licitación y asignación de estos programas.
Por otro lado, en temas como salud el panorama es desolador, en su memoria dan cifras y padrones de servicio y atención medica en distintos rubros, hablan de inversión en tecnología, capacitación y programas de prevención.
Sin embargo, preguntemos a los trabajadores de los servicios de salud, a los pacientes que tienen que salir en bata y sabana después de días de hospitalización por falta de atención, a los usuarios del Hospital General que cada día son más y la infraestructura ya es insuficiente para prestar el servicio con la dignidad que se merecen los pacientes.
Hablan de inversiones millonarias y de alta tecnología y se carece de los básico medicinas o bien se tienen en el abandono equipos médicos como el que la prensa de cuenta el día de ayer.
Es preocupante que proclamen que en Zacatecas se ha avanzado en la cultura de respeto e inclusión de la mujer. Mienten, en ningún ejercicio gubernamental anterior se había socavado tanto los esfuerzos por consolidar el tema del respeto a los derechos humanos, la dignidad y la inclusión política de la mujer como ahora. En materia de igual entre los géneros, las cuentas son negativas.
La violencia contra las mujeres ha estado presente, ha habido feminicidios que han querido disfrazarlos de crimen organizado. Vemos con preocupación como la violencia en las aulas comienza a formar parte de la práctica de señoritas y jóvenes, y nos preguntamos dónde están los esfuerzos institucionales para conducir estos problemas y fenómenos sociales de la violencia entre géneros.
No vemos esfuerzos y avances: y sí observamos demagogia, imagen donde todos sonríen y aplauden una y otra vez. Esto no es gobernar. Esto no es conducir a la sociedad. No hay proyecto social en Zacatecas.
Que en este sexenio la mujer y la cultura de empoderamiento político de la mujer se han consolidado, no mientan. Solo hay una mujer presidenta municipal; sólo hay tres mujeres titulares de secretarías en el gobierno y una presidenta en el Instituto Electoral.
La mujer en este gobierno no tiene la presencia en número ni en puestos clave que incidan en el desarrollo de Zacatecas como la tuvo en sexenios de la izquierda.
En suma, el programa y las acciones de política social son un fracaso desde su diseño hasta su parte operativa. Sus criterios no son sociales menos solidarios, pero sí son político-electorales.
El grupo parlamentario del PRD, considera que es necesario redefinir la política social en Zacatecas. Las recomendaciones que estudios en materia de política social, las Naciones Unidas dan al respecto son:
· Elevar los ingresos de los ciudadanos más pobres, aumenta la demanda interna y, a su vez, estimula el crecimiento;
· Un mayor índice de consumo entre los grupos de bajo ingreso contribuye a expandir el mercado interior.
· Las sociedades con grandes desigualdades sociales están asociadas a índices de crecimiento inferiores.
· En los niños, la pobreza y la malnutrición perjudican la salud, provocando muertes prematuras y dañando las habilidades cognitivas, lo que resulta en una productividad inferior en los futuros adultos. Un alto precio que pagar para un Estado.
· La inversión en niñas y mujeres tiene numerosos efectos multiplicadores en el desarrollo económico y social.
· Las sociedades desiguales no son solo injustas sino que tampoco pueden garantizar la estabilidad política y social a largo plazo, lo que constituye una barrera para el crecimiento económico.
· Y no menos importante, la desigualdad es incompatible con la Carta de las Naciones Unidas, la Declaración del Milenio y la Declaración Universal de los Derechos Humanos, según las cuales todo el mundo tiene derecho a unas mínimas condiciones de vida (alimento, ropa, vivienda, educación, cuidado médico, seguridad social y otros).
Nosotros creemos que las políticas sociales pueden superar el círculo vicioso de la pobreza y el atraso, y crear un círculo virtuoso en el que el desarrollo humano y el empleo generen una mayor demanda interna y crecimiento económico. Esa debe ser la apuesta.
Lo contradictorio de todo lo expuesto, es que su plan estatal de desarrollo si contempla alguno de los conceptos vertidos, desgraciadamente actualmente en Zacatecas, se destina más al pago de deuda que al gasto en la política social.
